LA SEGUNDA GUERRA ÍTALO-ETÍOPE: IMPERIO, COLONIALISMO Y RACISMO

Luis Miguel Antacabana Angulo 

UNMSM

Resumen

El presente trabajo aborda los argumentos racistas empleados por los fascistas italianos en el contexto de la Segunda Guerra ítalo-etíope (1935-1936). Para ello el presente trabajo lo divido en dos partes. Primero, abordo los elementos que configuraron el discurso racista del fascismo italiano: colonialismo, imperio y la guerra de pacificación colonial. En la segunda parte, me ocupo de analizar el discurso de superioridad racial fascista a través de la revista Oriente Moderno.

1.  Introducción

Para abordar el tema sobre la política y el discurso racista en la Italia de los años 30 es necesario revisar dos cuestiones esenciales, para entender dicho fenómeno. Primero, la experiencia del colonialismo italiano y fascista en África (1922-1945), vale decir una breve revisión histórica sobre dicha experiencia. Segundo, para llegar a comprender acertadamente lo primero es necesario tomar en cuenta las etapas del fenómeno fascista: la etapa corporativa y la “imperial” racista. La primera etapa comprende los años de 1922-1930/35, mientras que la segunda etapa los años de 1930/35 hasta la caída de Mussolini y el fin de la Segunda Guerra Mundial, hecho que desmosta el colonialismo europeo en África.

Para completar valdría añadir dos hechos importantes que hacen posible que la experiencia colonialista y militar fascista en África marche triunfante. La primera, está relacionada con la reconquista de Libia (1911-1943), quien durante los años de la década del 20 paso por cruentos develamientos de revueltas locales. El colonialismo fascista uso estas guerras como “laboratorio” para futuras acciones bélicas en Eritrea, Abisinia y Somalia. Mientras que la segunda etapa se relaciona con la participación “indirecta” de la Italia mussoliniana en la Guerra Civil Española (1936-1939) (DE GRAND, 2004).

El presente trabajo se ubica en el tránsito de la etapa corporativa a la “imperial” racista. En aquel tránsito se empezara a evidenciar políticas de corte racista, provenientes desde el Estado mussoliniano. Al respecto es necesario mencionar que las prácticas racistas contra la población etíope no fueron predominantes dentro de la población colonizadora italiana (aquella que se estableció en África). El ejercicio violento del racismo y del segregacionismo, contra la población negra[1], tiene como contexto la guerra contra Abisinia (1936).

Esto guarda relación con el contexto en el cual se produce el acercamiento entre el régimen del Duce y la Alemania de Hitler, país donde el racismo fue institucionalizado. Para logar mi objetivo hare uso de las publicaciones de la revista Oriente Moderno, principal fuente en este trabajo, específicamente los números del mes de setiembre de 1935 a mayo de 1936. En dichas publicaciones la guerra contra Etiopía es tratada bajo la dicotomía civilización/barbarie.

2.  Colonialismo/imperio y guerra

Colonialismo/imperio

La experiencia colonialista italiana se remonta a su etapa monárquica, cuando en 1889 el ejército italiano ocupa Eritrea (Asmera). Durante la Primera Guerra Mundial, las colonias italianas estuvieron divididas por áreas urbanas, zonas para blancos y negros (SORGONI, 2003). Para 1914-15 Italia logra conquistar Libia. La lógica de la conquista colonial sufriría un cambio con la llegada del fascismo de Benito Mussolini, quien se hace del control estatal a partir de 1922. A diferencia de la experiencia anterior el régimen fascista tomo la firme decisión de acabar con aquellos focos de resistencia en sus colonias, enfrascándose para tal fin en conflictos contra aquellos. Ejemplos como la “pacificación” de Somalia entre los años de 1925-1927, la reconquista y pacificación de Libia de 1928-1930 (BEHAN, 2009). La importancia de estas guerras cortas para la Italia fascista se debió a que le permitió “probar” sus armas químicas y de artillería pesada[2] contra áreas civiles enemigas, así como la aplicación de tácticas de guerra rápida (tierra arrasada). El nacionalismo exacerbado, propio del fascismo, fue el arma ideológica con el cual contaba el ejército italiano. A esto último habría que sumarle la necesidad en Italia (principalmente de Mussolini) de garantizarse un lugar dentro del reparto colonial, a consecuencia del poco éxito que su política exterior había logrado al finalizar la Primera Guerra Mundial.

Militares abisinios arengándose para la lucha contra Italia (Whittall, 2010).
Militares abisinios arengándose para la lucha contra Italia (WHITTALL, 2010).

Desde la década de 1930 el giro en la política colonial italiana fue a consecuencia del fracaso y desgaste político del “experimento corporativo”. Entre 1935/36 el régimen asumió un discurso altamente beligerante, ahora los “enemigos de Italia” no solo eran comunistas, socialistas, demócratas, republicanos, etc., sino que se suman ellos los judíos y los negros, en líneas generales los no latinos. En el nuevo discurso fascista se hablaba de la creación de un imperio colonial, donde la guerra era imprescindible (juntamente con un discurso racista). En conclusión esta reconfiguración del discurso fascista tuvo como ejes dos elementos: por un lado el racismo contra los no latino (judíos y negros) y la necesidad de un “espacio vital” (mediante la guerra) para el desarrollo de Italia.

The Duce covered this outmoded imperialism whit a varnish of idealism by claiming that he was defending Christianity and the white races against barbarian Ethiopians. But far outweighing “the civilizing mission” and economic myth-making was prestige. Mussolini’s craving for conquest was powered by an inexorable drive to be a modern Italian Caesar.  Divorced from social revolution, “mussolinianismo” exalted the power and prestige of the nation in terms of imperialist conquest. Empire-building emanated from the fatal logic of Mussolini’s unique style of dictatorship and of his belief in war as positive good (BURGWYN, 1997, pág. 137).

Bajo la lógica de la guerra para la construcción del “imperio” italiano se buscaba convertir las acciones político-militares en demandas geopolíticas internacionales. Pero esta lógica de la guerra implico que el régimen mussoliniano pusiera en práctica la segregación y el racismo contra la población a la cual se debía “civilizar”. Por ello era común, durante la época de la aventura imperialista, encontrar trabajos antropológicos que “sustenten” la superioridad del blanco sobre el negro. Así un estudioso anoto que:

[…]A major fascist anthropologist wrote in 1935: ‘In negro races the mental inferiority of women often approaches stupidity; furthermore, at least in Africa some aspects of female behavior have very little of the human, bordering those animals (BEHAN, 2009, pág. 14).

Siguiendo esta afirmación el nuevo imperio italiano debía crear las condiciones para humanizar a la población etíope. Durante el desarrollo de la guerra el partido fascista justifica la invasión explotando el argumento de la “misión civilizadora” de Italia en África.

Guerra

Mapa de Abisinia (Etiopía) durante la segunda guerra ítalo-etíope (1935-36) (Abebe, 2002).
Mapa de Abisinia (Etiopía) durante la segunda guerra ítalo-etíope (1935-36) (Abebe, 2002).

Cabe mencionar que el inicio de la crisis ítalo-etíope tuvo como hecho preliminar el incidente de Ual-Ual (región etíope que limitaba con la Somalia italiana), quien fue ocupada por las fuerzas italianas procedente de Somalia. Formalmente la guerra entre Etiopia y la Italia fascista se inicia el 3 de octubre de 1935, con la declaración de guerra por parte de Italia. La guerra duro siete meses hasta mayo de 1936. Esta guerra se justico, según Mussolini, bajo la idea de salvaguardar las fronteras de sus colonias; así como la necesidad del imperio italiano de expandirse debido al aumento de su población y a las “necesidades económicas” (BARRETO, 2009).  A pesar de las sanciones que le trataron de imponer la Comisión de Cinco[3] el régimen fascista continúo el desarrollo de la guerra.

Los argumentos empleados por el régimen fascista para defender la invasión a Abisinia se apoyaron en la postura dicotómica de civilización/barbarie, en base a este argumento Mussolini sostenía por qué la nación Abisinia representaba un peligro para sus colonias. No solo era el estadio de barbarie de sus gentes sino que su población “no estaba acostumbra al trabajo” y ello podía frustrar la misión civilizadora de Italia en Somalia y Eritrea, contagiando la ociosidad a la población negra de sus colonias. Un claro ejemplo lo escribe el coronel Giovanni Pitaluga (1935) quien anota en su diario un hecho relacionado a lo escrito líneas arriba:

The diary also reveals that the colonel himself, as soon as he arrived in the area of Kassala, went directly to meet the local population to “visit their huts, examine the people, the handicrafts, to question their customs.” The reason for this ethnographic interest is also stated: we learn that his task was to force the nomadic hunter groups into sedentary agriculture, something that turned out to be particularly painful since their chief had already been begging him to let them go every day form months (SORGONI, 2003).

Pero este corolario de argumentos dados por el régimen mussoliniano no hacía más que dilatar el verdadero problema que se suscitaba dentro del régimen. El desgaste del corporativismo al no lograr la completa industrialización de Italia y a ello habría que añadirle que hasta ese momento el régimen no había conseguido la entrada masiva de capitales a sus colonias.

3.  Informaciones sobre racismo y segregación en la revista Oriente Moderno

Ilustración satírica alemana sobre la Guerra ítalo-etíope. Da cuenta que la sangre negra sirve como buen material de experimento (WHITTALL, 2010).
Ilustración satírica alemana sobre la Guerra ítalo-etíope. Da cuenta que la sangre negra sirve como buen material de experimento (WHITTALL, 2010).

Desde la presencia de Italia como empresa colonialista en África, el Estado había mantenido practicas segregacionistas contra la población negra de sus colonias. Esta segregación alcanzo niveles desmesurados durante el régimen mussoliniano, la población no solo fue objeto de segregación sino las prácticas racistas fueron avaladas por el Estado. Este recrudecimiento racista se desarrolló durante la guerra de pacificación que Italia desplego sobre sus colonias africanas (1925-1935) y durante la guerra contra Etiopia (Abisinia). Durante el contexto del recrudecimiento de las prácticas racistas, es posible evidenciar en el discurso del colonialismo fascista, la existencia de la dicotomía civilización/barbarie, en cual el blanco es comparable con la civilización frente al negro que representa la barbarie y el atraso.

La revista Oriente Moderno[4] rescata las declaraciones de Mussolini referidas a la guerra iniciada contra Etiopia:

La guerra che noi abbiamo iniziato in terra d’Africa e una guerra di civiltà e di liberazione. E la guerra del popolo. Il popolo italiano la sente come cosa sua. E la guerra dei poveri, dei diseredati, dei proletari. Contro di noi si e infatti schierato il fronte della conservazione, dell’egoismo, dell’ipocrisia (M.N., 1935, pág. 674).

Las declaraciones de Mussolini son elocuentes, sintetizan el discurso del cual echa mano, aquel referido a la relación dicotómica entre la Italia civilizada y la Etiopia (abisinia) bárbara. Incluso en noviembre de 1935 la revista informaba la repuesta de la delegación italiana, respecto a las sanciones que se le impusieron por la invasión a Abisinia. El texto dice:

Il résulte de l’ensemble de mémoire italien que le problème Ethiopien, pour pouvoir être résolu d’une façon satisfaisante, aurait dû être pose de la manière suivante:

1° Mettre l’Etat abyssin proprement dit dans une situation telle qu’il ne puisse nuire à ses voisins et reformer son administration pour porter cet Etat a niveau supérieur de civilisation;

2° Soustraire à la tyrannie de l’Abyssinie les différentes populations qui la subissent et vivent dans les confins du pays dans de conditions inhumaines (Oriente Moderno, 1935, pág. 560).

Esta afirmación esconde una carga racial, al considerar que el modo de vivir etíope no es propio de humanos y por ende su organización estatal es el principal problema. Bajo esa premisa puede ser compresible la cosificación de la población negra de Abisinia, y con ello justificar las acciones violentas propias de la guerra. Esto se puede ejemplificar perfectamente cuando se revisa las severas sanciones que recibían las poblaciones locales. Por ejemplo “hubo sentencia de cárcel de entre uno a cinco años a todo italiano que se casara con alguna etíope y viceversa,” “los etíopes estaban prohibidos de vivir en zonas donde esté cerca un italiano”, y de igual forma el transporte público y edificios se encontraron  separados según el color de piel (BEHAN, 2009).

Esta política se contraponía con la práctica, la realidad social de las colonias italianas fue un claro ejemplo de ello. Un reportero de la National Geographic visito la colonia italiana de Eritrea y escribió

In September of 1935, a reporter for National Geographic touring Eritrean noticed, to his amazement, how an Italian shopkeeper could serve Africans customers: “I was astonished. In no other black colony, in my experience have I seen white shopkeepers, unembarrassed, selling wares for a few cents to native customers (BARRERA, 2003).

La explicación de tan peculiar hecho se debe a existencia una reducida población italianas en las colonias. En 1937 la población estimada de etíopes era superior a la italiana, en la capital Adís Abeda existían 55 a 77 mil etíopes, mientras la población italiana no superaba los 10 mil habitantes, esto provoco un mayor acercamiento entre la población local y la italiana; proceso que había  sido detenido por la guerra entre los años 1935/36 (BROGINI KÜNZI, 2003).


[1] En Italia los negros al igual que los judíos serán afectados con la aprobación de leyes que les quitaba derechos.

[2] En el conflicto contra los rebeldes en las colonias italianas (en África) se usaron gases tóxicos y bombardeos aéreos contra la población civil.

[3] Comisión formada en el seno de la Sociedad de Naciones, tuvo a Gran Bretaña y Francia como cabezas. La misión era terminar la guerra ítalo-etíope, para ello emitió sanciones contra Italia como la confiscación de combustible y armamentos. Sus sanciones fueron poco efectivas.

[4] Esta revista fue publica mensualmente por el Istituto per J’Oriente C.A. Nallino de Roma. Hasta el día de hoy sigue con su publicación.

Bibliografía

Abebe, B. (septiembre de 2002). La campagne d’Abyssinie (1935-1936). Obtenido de Atlas-historique.net: http://atlas-historique.net/1914-1945/cartes/Ethiopie1936.html

BARRERA, G. (2003). The Construction of Racial Hierarchies in Colonial Eritrea: The liberal and Early Fascist Period (1897-1934). En P. PALUMBO, Place in the Sun : Africa in Italian Colonial Culture from Post-Unification to the Present (págs. 81-110). Los Angeles: University of California Press. <http://site.ebrary.com/lib/unmsm/docDetail.action?docID=10058577>

BARRETO, J. (2009). Fernando Pessoa e a invasao da Abissínia pela Italia Facista. Analise Social(193), 693-718. Recuperado el 20 de octubre de 2013, de EBSCOhost. <http://web.ebscohost.com/ehost/pdfviewer/pdfviewer?sid=23a75375-b664-4e0c-be08-0496322364bc%40sessionmgr112&vid=7&hid=126>

BEHAN, T. (2009). Midnight in the century. En Italian resistance fascist, guerillas and the Allies (págs. 13-20). Londres: Pluto Press. <http://site.ebrary.com/lib/unmsm/docDetail.action?docID=10479901 >

BROGINI KÜNZI, G. (2003). Total Colonial Warfare: Ethiopia. En R. y. CHICKERING, The Shadow of Total War (págs. 313-326). Nueva York: Cambridge University Press. <http://site.ebrary.com/lib/unmsm/docDetail.action?docID=10070391>

BURGWYN, H. J. (1997). The Italian empire: A hallow triumph. En Italian foreign policy in the interwar period, 1918-1940 (págs. 125-144). Westport: Greenwood Press. <http://site.ebrary.com/lib/unmsm/docDetail.action?docID=5007309>

DE GRAND, A. (2004). Mussolini’s follies in its imperial and racist phase, 1935-1940. Contemporary European History, 2(13), 127-147. Obtenido de Contemporany European History. ProQuest. <http://search.proquest.com/docview/204205687/1425F394B981F5F8FD4/1?accountid=12268>

M.N. (diciembre de 1935). Dichiarazioni dell’on. Mussolini intorno alle proposte anglo-francesi ed al conflitto etiopico. Oriente Moderno, 15(12), 671-675. <http://www.jstor.org/action/showPublication?journalCode=orientemoderno>

Oriente Moderno. (noviembre de 1935). Documenti sul conflitto italo-etiopico. Oriente Moderno, Año 15(11), 557-561. <http://www.jstor.org/action/showPublication?journalCode=orientemoderno>

SORGONI, B. (2003). Italian Anthropology and the Africans: The Early Colonial period. En P. PALUMBO, & P. PALUMBO (Ed.), Place in the Sun : Africa in Italian Colonial Culture from Post-Unification to the Present (págs. 62-80). Los Angeles: University of California press. <http://site.ebrary.com/lib/unmsm/docDetail.action?docID=10058577>

WHITTALL, D. (2010). Colonial Fascism. History Today, 60(10), 44-48. <http://web.ebscohost.com/ehost/pdfviewer/pdfviewer?sid=23a75375-b664-4e0c-be08-0496322364bc%40sessionmgr112&vid=8&hid=126 >

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